Dos años después, volvemos a Él.
Muchas horas pegada a sus versos, muchas de sus canciones en los Retales.
Muchos momentos con su banda sonora.
Creo que voy a estar llorando todo el concierto.
La piel a tiras, la emoción a flor de bulevar.
Yo tampoco me canso.
Dos días.
miércoles, 12 de enero de 2011
martes, 11 de enero de 2011
Objetos
Ahí va mi infancia, entre hojas de cambio y una bolsa con tesoros.
Mis tazos, mi plastilina, mi estuche rosa.
Ahí va mi adolescencia. Los apuntes de filo, los cuadernos de mate, los textos de inglés.
Quedan las agendas, los diarios, las cartas, las fotos.
Mi juventud está en una docena de archivadores definitivos rotulados de colores.
Aparecen las postales, las direcciones de gente que se diluyó.
Los libros que leía, los regalos que me hicieron, las cintas que heredé, la ropa que usaba.
El equilibrio entre lo que queda y lo que fue.
El sudor y las lágrimas en folios que darán lugar a cajas de cereales o a envases de papel.
La muñeca que descansará triturada en un vertedero, ya va descolorida.
El jersey que, tal vez, use alguien a miles de kilómetros.
Si abrir cajones es desempolvar recuerdos, me pregunto si tirar objetos es condenar a esos recuerdos al olvido.
La memoria se gasta de no usarla y acaban por desaparecer las tardes al sol, las tardes de lluvia, las tardes de tormenta y cumpleaños.
Generar nuevos recuerdos es inevitable por necesidad.
La memoria pide a gritos ser constantemente renovada.
Los emprendedores luchan por llenar las estanterias para después volverlas a vaciar.
Y a mí me está quedando una habitación con demasiado hueco.
Prometer es empeñar el futuro,
desear es no vivir el presente,
olvidar es despreciar el pasado,
y vivir es contestar lo de siempre.
[d(L.L)b Sonando: Loca, Carlos Chaouen (en cuatro días en directo...qué nervios)]
Mis tazos, mi plastilina, mi estuche rosa.
Ahí va mi adolescencia. Los apuntes de filo, los cuadernos de mate, los textos de inglés.
Quedan las agendas, los diarios, las cartas, las fotos.
Mi juventud está en una docena de archivadores definitivos rotulados de colores.
Aparecen las postales, las direcciones de gente que se diluyó.
Los libros que leía, los regalos que me hicieron, las cintas que heredé, la ropa que usaba.
El equilibrio entre lo que queda y lo que fue.
El sudor y las lágrimas en folios que darán lugar a cajas de cereales o a envases de papel.
La muñeca que descansará triturada en un vertedero, ya va descolorida.
El jersey que, tal vez, use alguien a miles de kilómetros.
Si abrir cajones es desempolvar recuerdos, me pregunto si tirar objetos es condenar a esos recuerdos al olvido.
La memoria se gasta de no usarla y acaban por desaparecer las tardes al sol, las tardes de lluvia, las tardes de tormenta y cumpleaños.
Generar nuevos recuerdos es inevitable por necesidad.
La memoria pide a gritos ser constantemente renovada.
Los emprendedores luchan por llenar las estanterias para después volverlas a vaciar.
Y a mí me está quedando una habitación con demasiado hueco.
Prometer es empeñar el futuro,
desear es no vivir el presente,
olvidar es despreciar el pasado,
y vivir es contestar lo de siempre.
[d(L.L)b Sonando: Loca, Carlos Chaouen (en cuatro días en directo...qué nervios)]
sábado, 8 de enero de 2011
Saldo
Rebajas.
Ropa.
Visa.
Perchas.
Tantos por ciento.
Cantidades ingentes de gente.
Relancemos la economía entre todos.
Volvámonos locos.
Consumamos.
Olvidemos la realidad que no nos gusta.
A la mierda con el consumo responsable, con el umbral de la pobreza, con la crisis de los que de verdad pagan la crisis.
Gastemos, hermanos, que estamos de saldo.
[d(O=O)b Sonando: Older Chests, Damien Rice]
Ropa.
Visa.
Perchas.
Tantos por ciento.
Cantidades ingentes de gente.
Relancemos la economía entre todos.
Volvámonos locos.
Consumamos.
Olvidemos la realidad que no nos gusta.
A la mierda con el consumo responsable, con el umbral de la pobreza, con la crisis de los que de verdad pagan la crisis.
Gastemos, hermanos, que estamos de saldo.
[d(O=O)b Sonando: Older Chests, Damien Rice]
jueves, 6 de enero de 2011
miércoles, 5 de enero de 2011
A SS.MM.
Queridos Reyes,
espero que este año traiga tanto y tan bueno que a vosotros sólo os pido una cosa. Es un gran encargo, y supongo que valorareis lo bien que me he portado.
Que dentro de 365 días siga habiendo doce zapatos en mi salón.
Botazas y zapatones, patucos y zapatitos.
Lo que dejeis dentro, en realidad, es secundario.
espero que este año traiga tanto y tan bueno que a vosotros sólo os pido una cosa. Es un gran encargo, y supongo que valorareis lo bien que me he portado.
Que dentro de 365 días siga habiendo doce zapatos en mi salón.
Botazas y zapatones, patucos y zapatitos.
Lo que dejeis dentro, en realidad, es secundario.
lunes, 3 de enero de 2011
Hope
Desde mucho, mucho antes del anuncio de colonia...existía esta canción.
Desde hace mucho, mucho tiempo, sus estrofas se clavan en mi carne, una a una.
Cada palabra desgarra, ahonda, hiere, angustia.
Cada verso desempolva los terrores más profundos, tristemente no infundados.
Vuelca el corazón y lo deja desnudo, sangrante.
Algo que no se nombra lo devasta todo.
Sin embargo, su belleza tiene algo adictivo, masoquista incluso.
Y de nuevo, llega en el punto exacto.
Alegría, pero con un toque agrio de puertas para adentro, que crece al saber de qué modo carece de sentido, y se retroalimenta de mi fría racionalidad.
Después, huye.
Y vuelve la calma.
S_ _ _ _ _ _
domingo, 2 de enero de 2011
Reconstrucción
sentir, cambiar de nombre tantas cosas
y olvidar algunas caras
en el cementerio del pasado.
Es el mejor momento,
reconocer, sentir a veces tanto miedo,
y entender que justamente
ése es el gesto más valiente.
Foto: Málaga, Septiembre 2010
[d(n_n)b Sonando: Reconstrucción, Xoel López]
Etiquetas:
Bright lights,
d(o.O)b
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