Es la Historia de Amor más bonita que conozco.
Ésta sí es una historia épica, heroica y más allá de los poemas y novelas románticas escritos o imaginados.
Tras dos años de bailes sin besos y tres de cartas furtivas desde el cuartel, el día de su boda, mientras firmaban los papeles en lo que hoy es la escuela sin niños, se susurraron: ''os jodéis, que ya no podéis hacer nada''.
De regalo, les pusieron un yugo y les hicieron arar un estercolero, hasta que ella se plantó y dijo que araran ellos.
De menú, comieron ternera cocinada por la madre del novio.
La noche de bodas, los amigos bromistas y borrachos casi le abren la cabeza.
De luna de miel fueron, en un burro prestado, a un pueblo de la comarca a visitar a unos primos.
Después vinieron décadas de trabajar de sol a sol, de noches al raso en el monte, de talar, de segar, de viajes en furgoneta, de pollos y cerdos. El uno junto al otro, hombro con hombro, cada día, sin descanso, sin vacaciones, sin quejas.
Años de dolores y enfermedades, pero también de alegrías, de hijos y después nietos.
Una vez vio ella el mar, ya de bien adulta. Llegó tan mareada que dijo que no volvía.
Al fin, y hace ya mucho, llegó la jubilación más que ganada.
Hoy siguen donde siempre, viendo el mundo cambiar mientras ellos envejecen, mano a mano; mientras sus hermanos y amigos van marchándose (y ven llegar a los bisnietos).
Y continúan adelante, con chistes y sonrisas diarias, luchando como pueden.
Las enfermedades no dan tregua pero ellos, con sus cuerpos arrugaditos y llenos de cicatrices, siguen juntos, como cada día de su vida.
Décadas de limpiarse el sudor y las lágrimas se convierten inevitablemente en batallas diarias con mocos y babas, pero sin el mínimo atisbo de asco puesto que el cuerpo de uno es la prolongación del del otro. Las noches de insomnio ahora son de otro tipo.
Casi sesenta años después del día que -sostiene ella orgullosa- hubo gaita y tamboril en su honor, siguen diciendo que se quieren en público, y asegurando que volverían a casarse aún sabiendo la vida que les tocó vivir, aunque sólo si es el uno con el otro. (Si no lo hubieran hecho, yo no estaría aquí.)
Son una muestra de dignidad que no está en los romances televisivos que nos hacen envidiar a desconocidos, perecederos y llenos de vanidad.
Daría cualquier cosa por tener la décima parte de lo que ellos han compartido y seguirán compartiendo hasta que la única que podrá separarlos haga aparición. Y tengo mis dudas sobre si no se mantendrá en el Más Allá.
[d(e.e)b Sonando: Keep on driving, Pájaro Sunrise]
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domingo, 23 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
Tierra
Serán mis profundas raíces castellanas,
las que me hacen respirar profundo el perfume de los sembrados,
admirar las gamas de verde a cada lado de las lindes,
mirar al infinito, lejos de todas las costas, las extensiones inacabables
hasta donde el cielo besa los campos.
Será porque soy nieta de campesinos,
por lo que me emocionan el color de la paja del desierto estival,
los cultivos cosechados por el honesto sudor del hombre de labor
que pasó su vida luchando contra los elementos,
oyendo el sonido del motor que extrae de las entrañas de la tierra el agua que hace ruborizarse a las parras,
a finales de verano.
Amo esta estepa de contrastes,
de heladas aterradoras
y sol de justicia
que hace brotar los árboles cuando parecía que jamás amanecería en este lugar abandonado a su suerte,
en medio de todo y nada.
El tacto de un puñado de suelo entre los dedos,
los grumos y el polvo y las lombrices y las semillas y el abono
se escurren y caen
a la tierra,
a la Tierra.
[d(´-´)b Amapolas y Espigas, Pablo Guerrero (qué música más emocionante hace este hombre)]
las que me hacen respirar profundo el perfume de los sembrados,
admirar las gamas de verde a cada lado de las lindes,
mirar al infinito, lejos de todas las costas, las extensiones inacabables
hasta donde el cielo besa los campos.
Será porque soy nieta de campesinos,
por lo que me emocionan el color de la paja del desierto estival,
los cultivos cosechados por el honesto sudor del hombre de labor
que pasó su vida luchando contra los elementos,
oyendo el sonido del motor que extrae de las entrañas de la tierra el agua que hace ruborizarse a las parras,
a finales de verano.
Amo esta estepa de contrastes,
de heladas aterradoras
y sol de justicia
que hace brotar los árboles cuando parecía que jamás amanecería en este lugar abandonado a su suerte,
en medio de todo y nada.
El tacto de un puñado de suelo entre los dedos,
los grumos y el polvo y las lombrices y las semillas y el abono
se escurren y caen
a la tierra,
a la Tierra.
[d(´-´)b Amapolas y Espigas, Pablo Guerrero (qué música más emocionante hace este hombre)]
viernes, 16 de abril de 2010
Escalas
Las mercerías, con los paneles de hilos ordenados por sucesiones cromáticas.
Las cajas de botones multicolores, cada pieza con una historia propia y un origen casi siempre conocido.
Las papelerías y sus estantes repletos de cartulinas de todas las intensidades imaginables.
El Corte Inglés y sus toallas dobladas, mullidas, colocadas en función de los tintes que le dieron a su algodón.
Los kioskos y las heladerías, con su explosión festiva de colorantes artificiales.
Las librerías con sus miles de tomos, mezclados por editoriales, series y colecciones.
Las fruterías, con sus carotenos, antocianinas y clorofilas acumulándose en cajas.
La vista de la ciudad al anochecer, con los rótulos y neones sobreponiéndose.
La primavera y sus campos, con todas las gamas de verdes imaginables e incluso alguna más.
La primavera y sus cielos, tan pronto negros y amenazantes como límpidos y prometedores.
[d(Ö)b Sonando: Answering Bell, Ryan Adams]
Las cajas de botones multicolores, cada pieza con una historia propia y un origen casi siempre conocido.
Las papelerías y sus estantes repletos de cartulinas de todas las intensidades imaginables.
El Corte Inglés y sus toallas dobladas, mullidas, colocadas en función de los tintes que le dieron a su algodón.
Los kioskos y las heladerías, con su explosión festiva de colorantes artificiales.
Las librerías con sus miles de tomos, mezclados por editoriales, series y colecciones.
Las fruterías, con sus carotenos, antocianinas y clorofilas acumulándose en cajas.
La vista de la ciudad al anochecer, con los rótulos y neones sobreponiéndose.
La primavera y sus campos, con todas las gamas de verdes imaginables e incluso alguna más.
La primavera y sus cielos, tan pronto negros y amenazantes como límpidos y prometedores.
[d(Ö)b Sonando: Answering Bell, Ryan Adams]
jueves, 25 de marzo de 2010
Compositae (Asteraceae)
Primavera, o primaVega...
Estos días se llenan al fin de luz.
Aunque la lluvia no nos abandone, el aire huele bien.
Y los reencuentros vuelven a la ciudad, con esos ojos que prometen veranos en el sur,
y yo mido la osmolaridad de mis lágrimas, pero esta vez hacia dentro, sin dejarles un segundo para que vuelquen, sólo como control rutinario de autoinspección.
Huyo de las quejas razonables y me centro en lo que florece esparcido por el césped.
A las Bellis perennis por fin les llegó el momento de mostrar sus inflorescencias,
con sus pétalos que no son tales, sus capítulos a devorar y sus brácteas de tierra,
con sus fórmulas florales y lo poco que queda en el recuerdo, que son ya algunos años.
[d(p.d)b Sonando: Kill the Director, The Wombats]
Estos días se llenan al fin de luz.
Aunque la lluvia no nos abandone, el aire huele bien.
Y los reencuentros vuelven a la ciudad, con esos ojos que prometen veranos en el sur,
y yo mido la osmolaridad de mis lágrimas, pero esta vez hacia dentro, sin dejarles un segundo para que vuelquen, sólo como control rutinario de autoinspección.
Huyo de las quejas razonables y me centro en lo que florece esparcido por el césped.
A las Bellis perennis por fin les llegó el momento de mostrar sus inflorescencias,
con sus pétalos que no son tales, sus capítulos a devorar y sus brácteas de tierra,
con sus fórmulas florales y lo poco que queda en el recuerdo, que son ya algunos años.
[d(p.d)b Sonando: Kill the Director, The Wombats]
domingo, 21 de febrero de 2010
Olores
-El olor del libro viejo, no leido desde hace años: sabiduría y polvo.
-El olor a tienda de campaña: plástico y crema solar, vacaciones.
-El olor a farmacia.
-El olor a papelería.
-El olor a frío.
-El olor a ropa limpia.
-El olor a laboratorio.
-El olor de la estación: suciedad, pan caliente, pobreza y encurtidos.
-El olor de la Plaza Mayor de esta ciudad: carne a la brasa y piedra antigua.
-El olor del bar de siempre: humedad, tabaco y cerveza.
-El olor del hall de la sede de CR: tortilla de patata, sea la hora que sea.
-El olor del baño de la facultad: jabón, lejía y frío.
-El olor al entrar en casa: humo, calor, barniz; el olor de la bodega; el olor de la cocina (el olor a lentejas); el olor distinto de cada habitación. Olor a familia.
-El olor de mi cuarto.
-El olor de cada persona, más allá de perfumes y suavizantes.
-El olor de cada piel.
Identificables entre otros muchos.
Llegar a alguno de esos sitios, estar con cada persona y que el olor no acompañe es inconcebible.
Los primeros, allá donde vayas.
Los segundos forman parte del arraigo, del sentimiento de pertenencia a algo.
Despiertan los instintos primarios, evocan recuerdos olvidados, y reposan en la conciencia, configurando la existencia de cada uno de la manera más discreta y genuina. Percibimos olores (y olemos) las veinticuatro horas, pero pocas veces somos conscientes de que lo estamos haciendo.
No renuncies a esa parte invisible de lo cotidiano.
Despliega tu nariz.
Y huele.
[d(.^.)p Sonando: Another way to die, Alicia Keys & Jack White]
-El olor a tienda de campaña: plástico y crema solar, vacaciones.
-El olor a farmacia.
-El olor a papelería.
-El olor a frío.
-El olor a ropa limpia.
-El olor a laboratorio.
-El olor de la estación: suciedad, pan caliente, pobreza y encurtidos.
-El olor de la Plaza Mayor de esta ciudad: carne a la brasa y piedra antigua.
-El olor del bar de siempre: humedad, tabaco y cerveza.
-El olor del hall de la sede de CR: tortilla de patata, sea la hora que sea.
-El olor del baño de la facultad: jabón, lejía y frío.
-El olor al entrar en casa: humo, calor, barniz; el olor de la bodega; el olor de la cocina (el olor a lentejas); el olor distinto de cada habitación. Olor a familia.
-El olor de mi cuarto.
-El olor de cada persona, más allá de perfumes y suavizantes.
-El olor de cada piel.
Identificables entre otros muchos.
Llegar a alguno de esos sitios, estar con cada persona y que el olor no acompañe es inconcebible.
Los primeros, allá donde vayas.
Los segundos forman parte del arraigo, del sentimiento de pertenencia a algo.
Despiertan los instintos primarios, evocan recuerdos olvidados, y reposan en la conciencia, configurando la existencia de cada uno de la manera más discreta y genuina. Percibimos olores (y olemos) las veinticuatro horas, pero pocas veces somos conscientes de que lo estamos haciendo.
No renuncies a esa parte invisible de lo cotidiano.
Despliega tu nariz.
Y huele.
[d(.^.)p Sonando: Another way to die, Alicia Keys & Jack White]
viernes, 5 de febrero de 2010
Alcaloides
Descafeinando mi sangre.
Pidiendo cafeína para mis arterias.
Harta de la vida a medio gas.
Buscando railes para experimentar la velocidad.
Pidiendo cafeína para mis arterias.
Harta de la vida a medio gas.
Buscando railes para experimentar la velocidad.
domingo, 10 de enero de 2010
Aromas
Huele a frío y a café,
unos ojos vagamente familiares,
y una risa que me muero por morder...
Un aroma a tabaco y jabón,
una mirada guardada bajo siete llaves,
para la que trazaría mensajes sobre el suelo nevado
de todos los colores de los lomos de los libros.
[d(u.u)b Sonando: Rhineland (Heartland), Beirut]
''Life, life is all right on the Rhine
No, but I know, but I know
I would have nowhere to go
No, but there's nowhere to go, to go...''
unos ojos vagamente familiares,
y una risa que me muero por morder...
Un aroma a tabaco y jabón,
una mirada guardada bajo siete llaves,
para la que trazaría mensajes sobre el suelo nevado
de todos los colores de los lomos de los libros.
[d(u.u)b Sonando: Rhineland (Heartland), Beirut]
''Life, life is all right on the Rhine
No, but I know, but I know
I would have nowhere to go
No, but there's nowhere to go, to go...''
domingo, 3 de enero de 2010
Dedicatoria a la Nada
Hoy quiero escribir diciendo nada,
a la salud de quien no me vino a buscar a la salida,
de las horas que dejé de leer poesía,
y de las canas que aún no tengo.
Quiero brindar por el tiempo perdido y jamás buscado,
por los ombligos no explorados,
por la luz oscura
y las pupilas que no pudo dilatar.
Escribo en la Olivetti extinta antes de mi nacimiento
para los que no me esperaron en la estación,
para los que sólo vi en sueños,
y para los rostros que ya no recuerdo.
Por los versos que ya no podré componer,
los lenguajes inexplorados,
y las canciones rellenas de belleza.
Y sobre todo,
por la inspiración ajena
que hace el mundo un poco más bello
y el equipaje menos pesado.
''En la vida hace falta solamente estar vivo''
(d(·_·)b Sonando: Si fuera yo, Carlos Chaouen (sin él mis días tendrían menos sentido, al menos poéticamente hablando)]
a la salud de quien no me vino a buscar a la salida,
de las horas que dejé de leer poesía,
y de las canas que aún no tengo.
Quiero brindar por el tiempo perdido y jamás buscado,
por los ombligos no explorados,
por la luz oscura
y las pupilas que no pudo dilatar.
Escribo en la Olivetti extinta antes de mi nacimiento
para los que no me esperaron en la estación,
para los que sólo vi en sueños,
y para los rostros que ya no recuerdo.
Por los versos que ya no podré componer,
los lenguajes inexplorados,
y las canciones rellenas de belleza.
Y sobre todo,
por la inspiración ajena
que hace el mundo un poco más bello
y el equipaje menos pesado.
''En la vida hace falta solamente estar vivo''
(d(·_·)b Sonando: Si fuera yo, Carlos Chaouen (sin él mis días tendrían menos sentido, al menos poéticamente hablando)]
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Dream about
Hoy me apetece más soñar sobre tí,
cuando hayamos firmado la paz con condiciones
(al modo anglosajón).
Y esta vez haz lo que quieras,
que el tratado establece que puedes quedarte despierto debajo
y velarme buscando maneras para romper la tregua,
o dormir y encontrarte conmigo en algún lugar cercano,
la huida ya la planearemos más tarde, si nos apetece.
Que de momento quiero soñar sobre tí
en el sentido literal de la palabra,
y no me figuro lugar mejor para reponer las fuerzas gastadas en la batalla,
ni tambores de guerra más tranquilizadores que los que aquí retumban
amenazando con un contrataque,
cuando mis cobardes defensas estén atrincheradas
en la más profunda de las fosas REM excavadas en mi consciencia.
[d(*_º)b Sonando: Desire, Ryan Adams (desire...)]
cuando hayamos firmado la paz con condiciones
(al modo anglosajón).
Y esta vez haz lo que quieras,
que el tratado establece que puedes quedarte despierto debajo
y velarme buscando maneras para romper la tregua,
o dormir y encontrarte conmigo en algún lugar cercano,
la huida ya la planearemos más tarde, si nos apetece.
Que de momento quiero soñar sobre tí
en el sentido literal de la palabra,
y no me figuro lugar mejor para reponer las fuerzas gastadas en la batalla,
ni tambores de guerra más tranquilizadores que los que aquí retumban
amenazando con un contrataque,
cuando mis cobardes defensas estén atrincheradas
en la más profunda de las fosas REM excavadas en mi consciencia.
[d(*_º)b Sonando: Desire, Ryan Adams (desire...)]
martes, 29 de diciembre de 2009
Soñarnos
Quiero hacer el verbo soñar reflexivo,
pero no quiero soñarme contigo,
quiero soñarte,
o mejor aún, soñarnos,
porque la segunda persona es más poética
aún cuando no hay objetivo, civil o militar,
con el que cuadrar los mapas
de unos cuerpos y unas almas con topografías oníricas inexactas.
Sería magnífico soñarnos en batallas,
soñarnos corriendo hasta las trincheras más que amigas,
sería magnífico despertar y poder acabar las misiones pendientes,
para después seguir soñándonos
mientras olemos el humo de la guerra inconclusa,
y la humedad de los restos del naufragio.
Guerrear de la mejor manera que hay,
respirar al enemigo,
y luchar hasta que nos rindamos a soñarnos pronominalmente,
con las marcas de la batalla allí donde no se ven
encargadas de sanar las heridas de nuestras vidas anteriores,
cuando aún, pobres de nosotros, soñabamos por separado.
pero no quiero soñarme contigo,
quiero soñarte,
o mejor aún, soñarnos,
porque la segunda persona es más poética
aún cuando no hay objetivo, civil o militar,
con el que cuadrar los mapas
de unos cuerpos y unas almas con topografías oníricas inexactas.
Sería magnífico soñarnos en batallas,
soñarnos corriendo hasta las trincheras más que amigas,
sería magnífico despertar y poder acabar las misiones pendientes,
para después seguir soñándonos
mientras olemos el humo de la guerra inconclusa,
y la humedad de los restos del naufragio.
Guerrear de la mejor manera que hay,
respirar al enemigo,
y luchar hasta que nos rindamos a soñarnos pronominalmente,
con las marcas de la batalla allí donde no se ven
encargadas de sanar las heridas de nuestras vidas anteriores,
cuando aún, pobres de nosotros, soñabamos por separado.
sábado, 26 de diciembre de 2009
El enemigo
Puedo parecer repetitiva, pero cada vez me doy más cuenta de lo polarizado que está el mundo.
Y es algo que me revienta, así que no puedo dejar reivindicar el gris, lo templado, lo intermedio.
Y sobre todo lo demás, el espíritu crítico para poder darnos cuenta de que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos.
Hasta que no aprendamos a ver las cosas con nuestra propia perspectiva y seamos capaces de tener opinión, el mundo seguirá tan dividido como hasta hoy, lo que no nos moverá de una realidad tan asquerosa como es esta.
Si no podemos abstraernos de la peli y analizar lo que intentan que nos creamos, seremos siempre del bando de los justos sin cuestionarnos si la idea de justicia que nos venden nos convence o no; y nos llevaremos por delante al ''enemigo'', concepto que no deja de ser más que una justificación que legitima el ataque al que tiene algo que nos incomoda o no nos gusta.
Ni negro del todo, ni del todo blanco
Entre los extremos, siempre hay mas espacio
Que sí perro gordo, que sí perro flaco ...
Y a contar los muertos pa' matar el rato
No es como el las pelis del chico americano
Donde el guapo es el bueno y los malos son muy malos
En la calle se oyen demasiados llantos
Todos los gobiernos llenos de gusanos
Todo esta muy claro pero no lo entiendo
Quien está perdiendo y quien esta ganando
[d(º.º)b Sonando: Ni negro ni blanco, Fito y Fitipaldis (no son santo de mi devoción, pero esta canción es de mis años mozos, cuando les seguía la pista)]
Y es algo que me revienta, así que no puedo dejar reivindicar el gris, lo templado, lo intermedio.
Y sobre todo lo demás, el espíritu crítico para poder darnos cuenta de que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos.
Hasta que no aprendamos a ver las cosas con nuestra propia perspectiva y seamos capaces de tener opinión, el mundo seguirá tan dividido como hasta hoy, lo que no nos moverá de una realidad tan asquerosa como es esta.
Si no podemos abstraernos de la peli y analizar lo que intentan que nos creamos, seremos siempre del bando de los justos sin cuestionarnos si la idea de justicia que nos venden nos convence o no; y nos llevaremos por delante al ''enemigo'', concepto que no deja de ser más que una justificación que legitima el ataque al que tiene algo que nos incomoda o no nos gusta.
Ni negro del todo, ni del todo blanco
Entre los extremos, siempre hay mas espacio
Que sí perro gordo, que sí perro flaco ...
Y a contar los muertos pa' matar el rato
No es como el las pelis del chico americano
Donde el guapo es el bueno y los malos son muy malos
En la calle se oyen demasiados llantos
Todos los gobiernos llenos de gusanos
Todo esta muy claro pero no lo entiendo
Quien está perdiendo y quien esta ganando
[d(º.º)b Sonando: Ni negro ni blanco, Fito y Fitipaldis (no son santo de mi devoción, pero esta canción es de mis años mozos, cuando les seguía la pista)]
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