Los días como hoy requieren caprichos.
Chocolate que da dolor de tripa.
Cinco minutos de más bajo las mantas que son repasos de menos y contracturas musculares.
Llamadas esperadas que resultan huecas.
Nada auténtico, ningún antojo calma este vacío.
Mañana cerveza, bailes, miradas.
Sólo bálsamos pasajeros.
Piezas materiales que más que aliviar, desordenan más el puzzle, ahondan más en la herida.
A última hora, capricho en forma de canción.
Una, cinco, diez, tal vez ya sean treinta las veces que ha sonado en esta noche.
Pensando en alguien, pensando en cualquiera...pensando en nadie.
Mostrando entradas con la etiqueta Black holes. Mostrar todas las entradas
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viernes, 5 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
Aplazados
A vial of hope and a vial of pain,
In the light they both looked the same.
Tal vez en otra vida, Wim y compañía..
En todos los lugares me siento un habitante más...
Versión del álbum, ya que no habrá directo.
Ni Arcade, ni chachifestival con Quique en cartel, ambos aplazados hasta nueva orden.
Y encima, me pierdo esto gratis, en casa, y con los presentadores de Radio3 que más molan.
Qué mierda.
Definitivamente, tengo el gafe subido.
:(
In the light they both looked the same.
Tal vez en otra vida, Wim y compañía..
En todos los lugares me siento un habitante más...
Versión del álbum, ya que no habrá directo.
Ni Arcade, ni chachifestival con Quique en cartel, ambos aplazados hasta nueva orden.
Y encima, me pierdo esto gratis, en casa, y con los presentadores de Radio3 que más molan.
Qué mierda.
Definitivamente, tengo el gafe subido.
:(
lunes, 25 de octubre de 2010
Imborrable
Le creció una ampolla, se la explotó, extrajo el líquido y se levantó la piel.
Al poco tiempo apareció una nueva capa, endurecida, que también retiró.
Bajo ella se creó una costra, que levantó sin dudar.
La sangre se secó, y con el tiempo apareció la cicatriz que llevaba tanto tiempo buscando.
La piel no volvería a ser lisa y tersa jamás, sus células no se regenerarían de la forma en que lo habían hecho hasta entonces. Moriría con aquella pequeña marca fibrosa.
Sonrió.
Al fin tendría un recuerdo.
Y esta vez sería imborrable.
Al poco tiempo apareció una nueva capa, endurecida, que también retiró.
Bajo ella se creó una costra, que levantó sin dudar.
La sangre se secó, y con el tiempo apareció la cicatriz que llevaba tanto tiempo buscando.
La piel no volvería a ser lisa y tersa jamás, sus células no se regenerarían de la forma en que lo habían hecho hasta entonces. Moriría con aquella pequeña marca fibrosa.
Sonrió.
Al fin tendría un recuerdo.
Y esta vez sería imborrable.
viernes, 22 de octubre de 2010
martes, 19 de octubre de 2010
Déjame soñar

Dormir, dormir, dormir.Soñar, soñar, soñar.
Déjame dormir como duermen los perros, soñando con flores oxidadas por el sol.
Con canciones de cuna y horizontes abiertos.
Con la luz de la luna implacable en el corazón.
Aquí no tendrás respuestas. Aquí no tendrás perdón. Terminarás por llevarlo a cuestas. Terminarás por llevarlo, amor.
Déjame sentir que soy parte del tiempo.
Qué dejaste a su suerte, olvidado en un rincón.
Qué de tanto perderse, se encontró en un desierto, sin palabras, ni manos, ni voces al rededor.
Aquí no tendrás respuestas. Aquí no tendrás perdón. Terminarás por llevarlo a cuestas. Terminarás por llevarlo, amor.
-La siesta de los perros, Fabián-
domingo, 17 de octubre de 2010
Opción n
El futuro, ese abismo cada vez más cercano.
Opción número ene:
¡Me hago doctor!
Cobraré poco, pero mamá, robar es peor.
Sólo hay ventajas, ¿no lo ves?
Tendré libre un domingo al mes
Me dan taquilla, y hasta una silla, ¡me hago doctor!
(...)
Y si ahora la crisis sigue a peor y crea un conflicto internacional
y estallan las bombas, reina el terror, ¡tercera guerra mundial!
Y al final mueren todos menos yo en el consiguiente horror nuclear
podría ser entonces que a lo mejor ¡tenga plaza titular!
r

Opción número ene:
¡Me hago doctor!
Cobraré poco, pero mamá, robar es peor.
Sólo hay ventajas, ¿no lo ves?
Tendré libre un domingo al mes
Me dan taquilla, y hasta una silla, ¡me hago doctor!
(...)
Y si ahora la crisis sigue a peor y crea un conflicto internacional
y estallan las bombas, reina el terror, ¡tercera guerra mundial!
Y al final mueren todos menos yo en el consiguiente horror nuclear
podría ser entonces que a lo mejor ¡tenga plaza titular!
r

jueves, 14 de octubre de 2010
Otoño
El otoño es una estación rara.
Me gusta el frío, me gusta taparme hasta las orejas y bajar las cuestas con la bici viendo las nubes difusas e intangibles, adoro los cielos de esta época.
Me gusta la lluvia tras el cristal.
Me encantan los colores del otoño, los mantos que cubren el suelo desprendiendo ese olor tan característico; me evocan a mi infancia y, por extensión, a todos los niños del mundo haciendo murales de hojas.
Pero en este lugar sin término medio, no hay estaciones.
Los días son ya tan cortos que parece que jamás fue verano y que nunca volverá a serlo.
Y echo de menos la luz.
Mi cuerpo pide melatonina a gritos.
Todo vestigio de moreno estival ha muerto y la piel vuelve a su palidez característica, rozando casi el amarillo.
Sin luz no hay energía, y sin energía el alma se vuelve incierta como los días, triste.
No apetecen festejos, no suenan trompetas, sólo armónicas y pianos pintan de gris las semanas, los meses.
Mi corazón se llena con la belleza de los campos, pero se marchita con la oscuridad a media tarde.
En esta tierra toca asumir que las transiciones son para los débiles, y el espíritu castellano soporta estoicamente los extremos.
Que llegará, llegará, llegará la tormenta que anuncia el cielo, y después, nos espera la primavera surgiendo en algún resquicio, como dicen los sabios versos.
[c(-.-)b Sonando: Llegará, Amaral// Si fuera yo (seré), C. Chaouen// Esta noche, Dr. Deseo]
Me gusta el frío, me gusta taparme hasta las orejas y bajar las cuestas con la bici viendo las nubes difusas e intangibles, adoro los cielos de esta época.
Me gusta la lluvia tras el cristal.
Me encantan los colores del otoño, los mantos que cubren el suelo desprendiendo ese olor tan característico; me evocan a mi infancia y, por extensión, a todos los niños del mundo haciendo murales de hojas.
Pero en este lugar sin término medio, no hay estaciones.
Los días son ya tan cortos que parece que jamás fue verano y que nunca volverá a serlo.
Y echo de menos la luz.
Mi cuerpo pide melatonina a gritos.
Todo vestigio de moreno estival ha muerto y la piel vuelve a su palidez característica, rozando casi el amarillo.
Sin luz no hay energía, y sin energía el alma se vuelve incierta como los días, triste.
No apetecen festejos, no suenan trompetas, sólo armónicas y pianos pintan de gris las semanas, los meses.
Mi corazón se llena con la belleza de los campos, pero se marchita con la oscuridad a media tarde.
En esta tierra toca asumir que las transiciones son para los débiles, y el espíritu castellano soporta estoicamente los extremos.
Que llegará, llegará, llegará la tormenta que anuncia el cielo, y después, nos espera la primavera surgiendo en algún resquicio, como dicen los sabios versos.
[c(-.-)b Sonando: Llegará, Amaral// Si fuera yo (seré), C. Chaouen// Esta noche, Dr. Deseo]
lunes, 4 de octubre de 2010
Caducidad

Todo el mundo te dice que has de ser valiente.
Que el futuro es de los emprendedores.
Que no hay que tener miedo a empezar.
Son conceptos que se te graban a base de oírlos y, los lleves a cabo o no, tienes asumido que esa es la actitud que hay que tener.
Pero nadie habla nunca de lo que se acaba.
Todo tiene un fin, los objetivos se abandonan o se alcanzan, los proyectos finalizan, los amigos se pierden. Los ciclos se cierran por el hecho de serlo.
El reto está en superar metas y ponerse otras, ir cruzando puertas y abandonando salas, pues eso, dicen, es el proceso para labrarse un camino.
Pero siempre queda la nostalgia de saber que pocas cosas son imperecederas.
El miedo a ser tú el único testigo de tu propia Historia, solo, sin nadie que corrobore tus testimonios, sin nadie que comparta esos círculos que se cierran siempre está ahí...
Pero la vida sigue, todo fluye, y somos fuertes para sobreponernos y caminar de nuevo.
Al fin y al cabo, si no hiciéramos nada, no seríamos nadie ;)
Ya lo dice él, uno de los Imprescindibles:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
-Antonio Machado-
Etiquetas:
Black holes,
Bright lights
martes, 28 de septiembre de 2010
Boloñas
Qué felices eran los tiempos en que estudiando a su debido tiempo se aprobaba.
Qué lejos quedan aquellos septiembres, octubres, noviembres y si me apuras diciembres en los que había días para vivir y disfrutar.
Qué raros eran aquellos personajes que pisaban la biblioteca a las pocas semanas de haber empezado.
Sin embargo, aquí estamos. Agobio a 28 de septiembre.
Menos mal que queda poco...
[v(o.0)v Sonando: Catch my desease, Ben Lee]
The winter is long in the city...
So please
baby please
Open your heart
Catch my disease
Qué lejos quedan aquellos septiembres, octubres, noviembres y si me apuras diciembres en los que había días para vivir y disfrutar.
Qué raros eran aquellos personajes que pisaban la biblioteca a las pocas semanas de haber empezado.
Sin embargo, aquí estamos. Agobio a 28 de septiembre.
Menos mal que queda poco...
[v(o.0)v Sonando: Catch my desease, Ben Lee]
The winter is long in the city...
So please
baby please
Open your heart
Catch my disease
jueves, 23 de septiembre de 2010
Insípido
Me dicen que mis retales son tristes.
No estoy especialmente melancólica en este inicio de otoño, pero el sabor a mediocridad amarga los últimos bocados de lo que se acaba.
Nada especial alrededor...
Siempre mis defectos, siempre sobre mí.
¿Es acaso el sentido de esta vista a contraluz verter mis frustraciones en un puñado de letras?
¿Tengo que conformarme con estos textos insípidos?
¿No doy para más en ningún sentido?
La canción es Hoy No, pero, de nuevo, ha sido un hoy también.
Simplemente será que me es más fácil expresar los rincones oscuros, aunque sólo lo consiga a medias.
A pesar de que mis días se llenan de música muy variada, lo cierto es que las canciones tristes son las que más me tocan a estas horas.
Urquijo, Vega, González, Chaouen y tantos otros vienen casi cada noche para partirme el corazón, y puesto que hace días que no sale nada bueno de mi teclado, aquí dejo trocitos de lo que me acompaña mientras el sueño llega.
Hoy no, quiero discutir
no pienses en ello
ya sé, que te defraudé
que no es como antes
que nunca te fallé.
[c(o.o)c Sonando: Hoy no, Enrique Urquijo y los Problemas]
No estoy especialmente melancólica en este inicio de otoño, pero el sabor a mediocridad amarga los últimos bocados de lo que se acaba.
Nada especial alrededor...
Siempre mis defectos, siempre sobre mí.
¿Es acaso el sentido de esta vista a contraluz verter mis frustraciones en un puñado de letras?
¿Tengo que conformarme con estos textos insípidos?
¿No doy para más en ningún sentido?
La canción es Hoy No, pero, de nuevo, ha sido un hoy también.
Simplemente será que me es más fácil expresar los rincones oscuros, aunque sólo lo consiga a medias.
A pesar de que mis días se llenan de música muy variada, lo cierto es que las canciones tristes son las que más me tocan a estas horas.
Urquijo, Vega, González, Chaouen y tantos otros vienen casi cada noche para partirme el corazón, y puesto que hace días que no sale nada bueno de mi teclado, aquí dejo trocitos de lo que me acompaña mientras el sueño llega.
Hoy no, quiero discutir
no pienses en ello
ya sé, que te defraudé
que no es como antes
que nunca te fallé.
[c(o.o)c Sonando: Hoy no, Enrique Urquijo y los Problemas]
lunes, 20 de septiembre de 2010
Ese banco
Cuando me vaya de aquí, recordaré ese banco como el de aquella noche.
Recordaré ese parque porque una vez comimos allí una hamburguesa y nos dio un ataque de risa.
No recordaré esa calle como la que me llevaba, día tras día y a la misma hora al mismo lugar; sino como la que me vio llegar aquella otra mañana a casa.
Aquel curso concluyó en el aula II, arriba a la derecha firmé el último examen, pero quizá ignore cual fue el resultado final.
Esas paredes me vieron llorar a mares.
Pasé cientos de horas en aquel bar, pero siempre lo asociaré a aquella canción coreada a voz en grito.
Aquella mesa me vio sudar tinta hasta que memoricé la última palabra del último folio.
Ese día llovía a cántaros.
Esa voz sonaba.
Si ese banco, ese parque, esa calle, ese aula, ese cuarto, ese bar o esa biblioteca hablaran, dirían cómo ocurrieron todas esas cosas.
Sin embargo, la mente es caprichosa y el azar juega malas pasadas a quien trata de poner límites a los recuerdos de una vida.
¿O era al revés?.
Algo tendrían que contar las estaciones,
algo dirán las terminales de aeropuerto
los bares donde nacieron
cinco de nuestras canciones,
las noches en que tu chica te decía nunca más.
Quedó algo de nosotros en esos lugares
en el lavabo de señoras y en el puerto
en la butaca del cine, en una boca de metro
y en todas esas esquinas que solíamos doblar.
Es una historia que se escribe en los portales
la breve intensidad de las primeras luces,
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Algo tendrían que contar los escalones
con pantalones arrastrados por el suelo,
algo el asiento trasero que me ofrecía tu coche
y el humo del cenicero que acabó por rebosar.
Tu siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Es una historia que se escribe en las postales
con la necesidad de madrugar los lunes.
[Sonando: Y los conserjes de noche, Quique González (siempre, SIEMPRE tiene una canción)]
Recordaré ese parque porque una vez comimos allí una hamburguesa y nos dio un ataque de risa.
No recordaré esa calle como la que me llevaba, día tras día y a la misma hora al mismo lugar; sino como la que me vio llegar aquella otra mañana a casa.
Aquel curso concluyó en el aula II, arriba a la derecha firmé el último examen, pero quizá ignore cual fue el resultado final.
Esas paredes me vieron llorar a mares.
Pasé cientos de horas en aquel bar, pero siempre lo asociaré a aquella canción coreada a voz en grito.
Aquella mesa me vio sudar tinta hasta que memoricé la última palabra del último folio.
Ese día llovía a cántaros.
Esa voz sonaba.
Si ese banco, ese parque, esa calle, ese aula, ese cuarto, ese bar o esa biblioteca hablaran, dirían cómo ocurrieron todas esas cosas.
Sin embargo, la mente es caprichosa y el azar juega malas pasadas a quien trata de poner límites a los recuerdos de una vida.
¿O era al revés?.
Algo tendrían que contar las estaciones,
algo dirán las terminales de aeropuerto
los bares donde nacieron
cinco de nuestras canciones,
las noches en que tu chica te decía nunca más.
Quedó algo de nosotros en esos lugares
en el lavabo de señoras y en el puerto
en la butaca del cine, en una boca de metro
y en todas esas esquinas que solíamos doblar.
Es una historia que se escribe en los portales
la breve intensidad de las primeras luces,
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Algo tendrían que contar los escalones
con pantalones arrastrados por el suelo,
algo el asiento trasero que me ofrecía tu coche
y el humo del cenicero que acabó por rebosar.
Tu siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Es una historia que se escribe en las postales
con la necesidad de madrugar los lunes.
[Sonando: Y los conserjes de noche, Quique González (siempre, SIEMPRE tiene una canción)]
sábado, 18 de septiembre de 2010
No suprises
Hoy, Radiohead en vena.
El sonido a despedida y la angustia.
La necesidad de dar bocanadas de aire fresco y rellenar los pulmones, reventando la burbuja que ahoga.
Querer salirse del guión y mandar al telepronter al fondo del mar.
Alejarse de uno mismo.
[Sonando: No surprises, Radiohead]
El sonido a despedida y la angustia.
La necesidad de dar bocanadas de aire fresco y rellenar los pulmones, reventando la burbuja que ahoga.
Querer salirse del guión y mandar al telepronter al fondo del mar.
Alejarse de uno mismo.
[Sonando: No surprises, Radiohead]
martes, 7 de septiembre de 2010
No quiero
Siempre me han gustado los inicios de curso por algún motivo inexplicable, pero esta noche tengo un nudo en la tripa.
No quiero cole.
Quiero verano y niños y casa.
Quiero tardes largas y noches en manga corta.
No quiero irme,
o no quiero volver,
o lo que quiera que sea empezar.
Se cuentan con una mano las personas a las que tengo realmente ganas de ver e intuyo que son menos las que me han echado a mi en falta.
No quiero ser espectadora de novatadas que hagan que me sienta vieja y no quiero últimas veces.
No quiero cuentas atrás.
El verano se valora al principio y al final.
¿Qué he hecho estos dos meses?
Supongo que esa es otra historia que contar.
Pero no, no quiero cole.
[d(._.)b Sonando: The ghost of Tom Joad]
No quiero cole.
Quiero verano y niños y casa.
Quiero tardes largas y noches en manga corta.
No quiero irme,
o no quiero volver,
o lo que quiera que sea empezar.
Se cuentan con una mano las personas a las que tengo realmente ganas de ver e intuyo que son menos las que me han echado a mi en falta.
No quiero ser espectadora de novatadas que hagan que me sienta vieja y no quiero últimas veces.
No quiero cuentas atrás.
El verano se valora al principio y al final.
¿Qué he hecho estos dos meses?
Supongo que esa es otra historia que contar.
Pero no, no quiero cole.
[d(._.)b Sonando: The ghost of Tom Joad]
jueves, 8 de julio de 2010
Se despejó el misterio
La soberbia es mala compañera.
(Qué gran error confiar en que todo saldría bien.)
[d(-.-)b Sonando: The Story (My Blueberry Nights OST), Norah Jones]
(Qué gran error confiar en que todo saldría bien.)
[d(-.-)b Sonando: The Story (My Blueberry Nights OST), Norah Jones]
lunes, 14 de junio de 2010
Ciao
La música no se hizo para sufrir, y mucho menos los conciertos.
Tal vez en otra ocasión o en otra vida.
Ciao Eddie...
Tal vez en otra ocasión o en otra vida.
Ciao Eddie...
Detergente-suavizante-botón
Hoy, doy GRACIAS al movimiento feminista que consiguió que pertenezca a una generación en la que me horrorice que existan señores de casi sesenta que no sepan poner una lavadora.
Y no son pocos.
Porque nunca les interesó aprender, porque nadie les quiso enseñar, y porque nunca pensaron que pudieran necesitarlo ya que la ropa se deja sucia en el suelo y aparece limpia, planchada y doblada en los cajones.
Hasta hace no tantos años, se educaba a las niñas para que sirvieran a los hombres que tenían a su alrededor (no sólo a sus maridos, también a sus padres, hijos, hermanos, suegros y demás personal masculino) y a los niños para que no sintieran necesidad alguna de aprender lo que otras podían hacer por ellos.
Sólo de imaginarme tener que convivir con un hombre así, me dan ganas de meterme a un convento.
Por desgracia, ésto aún se da en el presente, pero algunas personas al menos podemos enorgullecernos de haber conseguido detectar que es un problema y saber cómo educaremos a nuestros hijos e hijas para que no lleguen a adultos repitiendo los estereotipos del siglo pasado.
Hoy, tras un episodio doméstico en el que no he sabido si reír o llorar, he descubierto un requisito indispensable que ha de tener quien quiera conquistarme: saber utilizar los electrodomésticos. :)
[d(·.·)b Sonando: Sigo esperando mi tren, Revólver (No es metáfora y sé que ya ha aparecido aquí, pero ha sido de verdad la canción del día y tenía que ponerla...)]
Y no son pocos.
Porque nunca les interesó aprender, porque nadie les quiso enseñar, y porque nunca pensaron que pudieran necesitarlo ya que la ropa se deja sucia en el suelo y aparece limpia, planchada y doblada en los cajones.
Hasta hace no tantos años, se educaba a las niñas para que sirvieran a los hombres que tenían a su alrededor (no sólo a sus maridos, también a sus padres, hijos, hermanos, suegros y demás personal masculino) y a los niños para que no sintieran necesidad alguna de aprender lo que otras podían hacer por ellos.
Sólo de imaginarme tener que convivir con un hombre así, me dan ganas de meterme a un convento.
Por desgracia, ésto aún se da en el presente, pero algunas personas al menos podemos enorgullecernos de haber conseguido detectar que es un problema y saber cómo educaremos a nuestros hijos e hijas para que no lleguen a adultos repitiendo los estereotipos del siglo pasado.
Hoy, tras un episodio doméstico en el que no he sabido si reír o llorar, he descubierto un requisito indispensable que ha de tener quien quiera conquistarme: saber utilizar los electrodomésticos. :)
[d(·.·)b Sonando: Sigo esperando mi tren, Revólver (No es metáfora y sé que ya ha aparecido aquí, pero ha sido de verdad la canción del día y tenía que ponerla...)]
lunes, 7 de junio de 2010
Lo sé
Todo, todo, TODO es relativo.
Empezando por mis ''problemas''.
Qué malo es ser consciente de ello y no ser capaz de demostrarlo.
Qué maldita rabia me da no poder decir alto y claro que sé de sobra que no se acaba el mundo, que hay millones de cosas peores, que no pasa nada, que la vida sigue y que nadie me crea, porque me traicionen los nervios y pierda los papeles cuando me come el agobio.
Pero lo soy. Aunque no lo parezca, palabra que lo soy.
(y eso que aún no sé ninguna nota, que en breve empezará el festival...)
[d(.-.)b Sonando: Alive, Pearl Jam. (A pesar de haberla oído miles de veces (o tal vez por eso), nunca me había dado cuenta de lo infinitamente buena que es esta canción. ¡Tengo que controlarme para no quemarla!)]
Empezando por mis ''problemas''.
Qué malo es ser consciente de ello y no ser capaz de demostrarlo.
Qué maldita rabia me da no poder decir alto y claro que sé de sobra que no se acaba el mundo, que hay millones de cosas peores, que no pasa nada, que la vida sigue y que nadie me crea, porque me traicionen los nervios y pierda los papeles cuando me come el agobio.
Pero lo soy. Aunque no lo parezca, palabra que lo soy.
(y eso que aún no sé ninguna nota, que en breve empezará el festival...)
[d(.-.)b Sonando: Alive, Pearl Jam. (A pesar de haberla oído miles de veces (o tal vez por eso), nunca me había dado cuenta de lo infinitamente buena que es esta canción. ¡Tengo que controlarme para no quemarla!)]
domingo, 6 de junio de 2010
YA

Hoy, me he sorprendido a mí misma intentando formular mi nombre.
Sólo me he dado cuenta de lo que estaba haciendo cuando me he atascado con el halógeno y el doble enlace.
Los ceda el paso me parecen metilidenos, por no hablar de los malditos STOP, que claramente quieren provocarme.
La gente tiene cara hexagonal y los adoquines de la calle van formando cadenas alifáticas.
He desarrollado la capacidad de dibujar los cuatro anillos fusionados de los esteroides en un tiempo récord.
Cierro los ojos y sólo veo panales.
Mi gran hoja de fórmulas viene a mi mente en cuanto me meto en la cama.
Necesito aprobar esta asignatura YA.
d(ñ_ñ)b Sonando: Sunday morning birds, Pájaro Sunrise (corto, pero bonito e intenso el ratín que he pasado en el concierto =) )
lunes, 31 de mayo de 2010
Vergüenza
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