http://retalesacontraluz.blogspot.com/2009/11/titular-en-todos-los-periodicos.html
Pues eso, que nuevamente a mí me importa un pepino el partido del milenio.
[d(p_p)b Sonando: Great Balls of Fire, Jerry Lee Lewis]
sábado, 10 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
Un felizómetro
Pescar un gran pez, hacer un batido, subir la persiana, encontrarme contigo, hacer el amor después de la tormenta, salir al monti a jugar en las cuestas, tumbarme en la arena, una cerveza fresca, nadar en el mar, bailar de verbena, refrescarme la frente en una fuente, pedirle un favor a un hermano valiente, perder el tren, perder la cabeza, encontrar una sonrisa y perderme en ella, hacer la compra, comprar una botella, beberla en pareja, jugar bajo la mesa, y andar en trenes, la colonia DENENES, leer un libro que me quema en el bolsillo, bajar piñones, comer macarrones, hacerme el despistado en las reuniones, mirar diez capítulos seguidos de una serie, jugar al guitar heroe y creerme el puto héroe, marcar tu calendario, pisar el escenario, volar por tu barrio escondido en un armario, subir tu salario emocional hasta el campanario...
(...)
Hoy río por no llorar, sonrío por no llorar...
todas las trompetas de la muerte, miles de trompetas de la muerte (soplando)...
Pescar más de un pez, hacer un bizcocho, abrir la ventana, iluminar tus ojos, hacer el amor después de la siesta, pasar la tarde en casa de Leta, tumbarme en el monte, una cerveza fresca, nadar en el mar, comer una paella, andar por la playa cuando el sol viene de cara, descubrir una canción y poder silbarla...Perder la vergüenza, perder la cabeza, encontrar una sonrisa y sonreír con ella, salir de compras, comprar una botella, beberla en pareja, jugar en la trastienda, viajar en tren, una colonia dulce, salir de cena y compartir el postre, comer piñones, hacer macarrones, hablar del tiempo en las reuniones, mirar diez capítulos seguidos de una serie, jugar a hacer palabras, construir las más largas, mirar el calendario, subir al escenario, sobrevolar tu barrio escondida en un armario...
Sólo subo cuestas...
Río por no llorar...
Río por no llorar, Delafe y las flores azules.
Suscribo en todas y cada una de las frases :)
(excepto en alguna que me falta por probar)
(...)
Hoy río por no llorar, sonrío por no llorar...
todas las trompetas de la muerte, miles de trompetas de la muerte (soplando)...
Pescar más de un pez, hacer un bizcocho, abrir la ventana, iluminar tus ojos, hacer el amor después de la siesta, pasar la tarde en casa de Leta, tumbarme en el monte, una cerveza fresca, nadar en el mar, comer una paella, andar por la playa cuando el sol viene de cara, descubrir una canción y poder silbarla...Perder la vergüenza, perder la cabeza, encontrar una sonrisa y sonreír con ella, salir de compras, comprar una botella, beberla en pareja, jugar en la trastienda, viajar en tren, una colonia dulce, salir de cena y compartir el postre, comer piñones, hacer macarrones, hablar del tiempo en las reuniones, mirar diez capítulos seguidos de una serie, jugar a hacer palabras, construir las más largas, mirar el calendario, subir al escenario, sobrevolar tu barrio escondida en un armario...
Sólo subo cuestas...
Río por no llorar...
Río por no llorar, Delafe y las flores azules.
Suscribo en todas y cada una de las frases :)
(excepto en alguna que me falta por probar)
jueves, 8 de abril de 2010
Vacasciones

Sale el solete y me pongo como los lagartos un rato, a ver si pierdo esta cara de muerto que me dejó este invierno sin un rayo.
Como verdura, igual que aquel caracol que creyendo haber oído el sonido de la lluvia, salió a triscar por el césped para comprobar después que sólo fueron sus alucinaciones al oír el aspersor rociando su guarida.
Y al anochecer salgo a saltar de tejado en tejado, a desentumecer los músculos maullándole a la luna en cuarto menguante.
[d(^^)b Sonando: Twice as hard, Black Crowes]
miércoles, 7 de abril de 2010
28 personas
Piensa en 28 personas que conozcas, 28 amigos tuyos, 28 miembros de tu familia.
Y después piensa que por alguna circunstancia están una mañana en el mercado, en la cola de un banco, o paseando por la calle tiene lugar un atentado y mueren.
Crudo, ¿verdad?
Sin embargo, hoy no nos ha extrañado que a eso de las 15.20, hacia la mitad del telediario, después de los escándalos de corrupción, los sensacionalismos varios, y los adelantos de las noticias futbolísticas, la presentadora haya hecho una referencia internacional y haya comentado que han muerto 28 personas en varios atentados suicidas en Irak.
Mientras tanto, se veian las que podían ser las imágenes que se emitieron ayer, la semana pasada o hace un mes. Igual de sangrientas y trágicas que hace un año.
Pasamos a los deportes.
Nadie, ni tú, ni yo, hemos levantado la cabeza del plato para enterarnos de cómo 28 vidas han sido segadas, como esas 28 personas no volverán a comprar, a sacar dinero o a caminar por su ciudad.
Mañana esas 28 muertes serán olvidadas, reemplazadas por otras tantas que tienen el mismo valor que las que algunas horas después ya no están ni en la portada de los diarios digitales.
Ninguno.
[d(i_i)b Sonando: Selling the Drama, Live]
Y después piensa que por alguna circunstancia están una mañana en el mercado, en la cola de un banco, o paseando por la calle tiene lugar un atentado y mueren.
Crudo, ¿verdad?
Sin embargo, hoy no nos ha extrañado que a eso de las 15.20, hacia la mitad del telediario, después de los escándalos de corrupción, los sensacionalismos varios, y los adelantos de las noticias futbolísticas, la presentadora haya hecho una referencia internacional y haya comentado que han muerto 28 personas en varios atentados suicidas en Irak.
Mientras tanto, se veian las que podían ser las imágenes que se emitieron ayer, la semana pasada o hace un mes. Igual de sangrientas y trágicas que hace un año.
Pasamos a los deportes.
Nadie, ni tú, ni yo, hemos levantado la cabeza del plato para enterarnos de cómo 28 vidas han sido segadas, como esas 28 personas no volverán a comprar, a sacar dinero o a caminar por su ciudad.
Mañana esas 28 muertes serán olvidadas, reemplazadas por otras tantas que tienen el mismo valor que las que algunas horas después ya no están ni en la portada de los diarios digitales.
Ninguno.
[d(i_i)b Sonando: Selling the Drama, Live]
martes, 6 de abril de 2010
Determinismos
A raíz de mis dudas sobre el futuro, sobre mi capacidad de tomar el camino correcto, de los comentarios sobre el sistema, sobre lo que funciona y sobre el carpe diem, se me ocurre que nos quejamos de tener que elegir, pero si no podemos elegir, nos quejamos de lo que nos viene impuesto.
A pesar de tomar algunas decisiones, en el fondo, estamos condicionados desde que nacemos, lo estamos por todas partes.
Empezando por nuestra propia naturaleza, lo que nos viene de serie en nuestros genes, nuestro sexo, nuestro físico, nuestras capacidades, todos los factores que vienen con la persona por el hecho de serlo... hasta todo lo que nos rodea, todo lo que la inevitable socialización implica: se nos juzga, se nos clasifica, se nos impone.
Muchas veces se justifican esas reglas argumentando que fueron hechas de acuerdo con lo que la naturaleza nos otorgó: ahí están los roles de género, los cánones estéticos u otros muchos prejuicios que no hacen sino escudarse en valores parciales, aprendidos, transmitidos socialmente y casi siempre tremendamente injustos.
Pero nadie dijo que fuera fácil.
No podemos vivir absolutamente al margen de lo que no nos parece ético. Al menos no de absolutamente todo.
A no ser que queramos renunciar a nuestra naturaleza de seres sociales y aislarnos por completo de los demás (lo que sería realmente difícil), hemos de aprender a convivir con las reglas del juego, nos gusten o no.
Para poder cambiar el mundo, hay que aprender a vivir en él, y la única manera que se me ocurre de soportar lo que hay es saber ser crítico e ir poco a poco avanzando para que el resto del mundo lo sea.
Así, tal vez, vayamos quemando algunos de esos estúpidos guiones en los que se supone que todo está ya escrito.
[d(s.s)b Sonando: Filosofía barata, MClan]
A pesar de tomar algunas decisiones, en el fondo, estamos condicionados desde que nacemos, lo estamos por todas partes.
Empezando por nuestra propia naturaleza, lo que nos viene de serie en nuestros genes, nuestro sexo, nuestro físico, nuestras capacidades, todos los factores que vienen con la persona por el hecho de serlo... hasta todo lo que nos rodea, todo lo que la inevitable socialización implica: se nos juzga, se nos clasifica, se nos impone.
Muchas veces se justifican esas reglas argumentando que fueron hechas de acuerdo con lo que la naturaleza nos otorgó: ahí están los roles de género, los cánones estéticos u otros muchos prejuicios que no hacen sino escudarse en valores parciales, aprendidos, transmitidos socialmente y casi siempre tremendamente injustos.
Pero nadie dijo que fuera fácil.
No podemos vivir absolutamente al margen de lo que no nos parece ético. Al menos no de absolutamente todo.
A no ser que queramos renunciar a nuestra naturaleza de seres sociales y aislarnos por completo de los demás (lo que sería realmente difícil), hemos de aprender a convivir con las reglas del juego, nos gusten o no.
Para poder cambiar el mundo, hay que aprender a vivir en él, y la única manera que se me ocurre de soportar lo que hay es saber ser crítico e ir poco a poco avanzando para que el resto del mundo lo sea.
Así, tal vez, vayamos quemando algunos de esos estúpidos guiones en los que se supone que todo está ya escrito.
[d(s.s)b Sonando: Filosofía barata, MClan]
lunes, 5 de abril de 2010
Lo incierto del futuro
Últimamente, todas las conversaciones derivan en el futuro.
En el futuro a medio, largo y larguísimo plazo.
Da igual con quién esté hablando que como se prolongue más de cinco minutos, siempre se recurre a qué será de nosotros (o de mí) dentro de tres, seis, doce meses o el resto de mi vida.
Todo ello me conduce a la sensación de que cada paso que dé podría ser determinante de todo lo que sobrevenga después.
Lo que haga ahora repercutirá en mi verano, éste podría condicionar lo que ocurrirá el año que viene, y tras el año que viene...está el abismo.
Me siento más responsable de mis actos que nunca, lo que me agobia horrores si lo pienso demasiado.
A mí, que siempre me lo han dado todo masticado previamente; yo, que siempre me he dejado llevar por lo establecido...Ahora se ha acabado el guión y me toca tomar parte de lo que será.
Me asusta un poco.
Mañana comienza una carrera de fondo hasta final de curso.
Días, semanas y meses rellenos de apuntes y bibliotecas, pero también de decisiones determinantes.
No sé muy bien qué será lo que determinen, pero siento que algo importante.
Mañana comienza también la búsqueda a conciencia del futuro.
Ahí es nada.
[d(ò.ó)b Sonando: Su día libre, Quique González]
Él ha entrado en mis sueños hoy, y llevo todo el día con la necesidad imperiosa de escucharle. Cuanto más vueltas da el nuevo álbum, más me gusta.
Voy descubriendo las melodías semiocultas una a una, como pequeñas perlas escondidas tras la primera impresión de un disco sin apenas instrumentación, en el que la voz es la principal protagonista.
Aún queda mes y medio. Qué largo se me va a hacer...
En el futuro a medio, largo y larguísimo plazo.
Da igual con quién esté hablando que como se prolongue más de cinco minutos, siempre se recurre a qué será de nosotros (o de mí) dentro de tres, seis, doce meses o el resto de mi vida.
Todo ello me conduce a la sensación de que cada paso que dé podría ser determinante de todo lo que sobrevenga después.
Lo que haga ahora repercutirá en mi verano, éste podría condicionar lo que ocurrirá el año que viene, y tras el año que viene...está el abismo.
Me siento más responsable de mis actos que nunca, lo que me agobia horrores si lo pienso demasiado.
A mí, que siempre me lo han dado todo masticado previamente; yo, que siempre me he dejado llevar por lo establecido...Ahora se ha acabado el guión y me toca tomar parte de lo que será.
Me asusta un poco.
Mañana comienza una carrera de fondo hasta final de curso.
Días, semanas y meses rellenos de apuntes y bibliotecas, pero también de decisiones determinantes.
No sé muy bien qué será lo que determinen, pero siento que algo importante.
Mañana comienza también la búsqueda a conciencia del futuro.
Ahí es nada.
[d(ò.ó)b Sonando: Su día libre, Quique González]
Él ha entrado en mis sueños hoy, y llevo todo el día con la necesidad imperiosa de escucharle. Cuanto más vueltas da el nuevo álbum, más me gusta.
Voy descubriendo las melodías semiocultas una a una, como pequeñas perlas escondidas tras la primera impresión de un disco sin apenas instrumentación, en el que la voz es la principal protagonista.
Aún queda mes y medio. Qué largo se me va a hacer...
jueves, 1 de abril de 2010
Aunque tú no lo sepas
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
Luis García Montero
Sobre este maravilloso poema se inspiró Quique González para escribir una canción con el mismo nombre para que la cantara Enrique Urquijo.
Tanto el poema como la canción tienen un tinte trágico que resulta desgarrador.
La canción es casi una continuación del poema, con versos que complementan y redondean lo que el autor original compuso; el hecho de que no escriba el remite en el sobre por no dejar mis huellas es para mí la clave de lo dramática que es la historia.
La voz del Enrique que se apagó era aún más triste que la del que sigue sonando (casi a diario) en mi mente.
Desde hace unos años, éste la canta como homenaje a aquél.
Por desgracia, a uno ya me será imposible verlo actuar (aunque me precie de haber disfrutado de su música en directo a través de su hermano y su banda), pero para ver al otro ya tengo entrada. El listón está muy alto, él mismo lo dejó muy arriba la última vez que le vi; pero tengo la sensación de que no defraudará.
Ambos fueron y serán parte de la Historia musical de este país.
Y siempre formarán parte de mi Historia musical y personal propia.
Urquijo, en la versión del álbum.
González en 2008, con una preciosa y cuidada instrumentación.
Los dos juntos en TVE.
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...
Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
Luis García Montero
Sobre este maravilloso poema se inspiró Quique González para escribir una canción con el mismo nombre para que la cantara Enrique Urquijo.
Tanto el poema como la canción tienen un tinte trágico que resulta desgarrador.
La canción es casi una continuación del poema, con versos que complementan y redondean lo que el autor original compuso; el hecho de que no escriba el remite en el sobre por no dejar mis huellas es para mí la clave de lo dramática que es la historia.
La voz del Enrique que se apagó era aún más triste que la del que sigue sonando (casi a diario) en mi mente.
Desde hace unos años, éste la canta como homenaje a aquél.
Por desgracia, a uno ya me será imposible verlo actuar (aunque me precie de haber disfrutado de su música en directo a través de su hermano y su banda), pero para ver al otro ya tengo entrada. El listón está muy alto, él mismo lo dejó muy arriba la última vez que le vi; pero tengo la sensación de que no defraudará.
Ambos fueron y serán parte de la Historia musical de este país.
Y siempre formarán parte de mi Historia musical y personal propia.
Urquijo, en la versión del álbum.
González en 2008, con una preciosa y cuidada instrumentación.
Los dos juntos en TVE.
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