Podría hacer una enumeración de día chungo de exámenes y biblioteca, pero he decidido restringirme a mí misma las quejas y los lamentos para aprender a sacar jugo a las cosas, empezando por aquí.
Me gusta el olor a frío. Es curioso como el calor puede llevar asociados otros olores, como puede ser a sudor o a gente concentrada, pero el frío tiene un aroma propio. En días como hoy, cuando estás en un sitio calentito y llega alguien de la calle, huele a frío. No es comparable con ningún otro olor conocido, áspero, casi acre, pero agradable.
Me gustan las sonrisas madrugadoras. Alguien te da los buenos días y te regala una sonrisa sincera, pese a tu cara de sueño. Te sorprende que haya alguien ahí fuera, ofuscado como estás en tu mala leche mañanera. Un ser anónimo te sirve el café y hace que el día cambie un poquito de enfoque y gane algo de luz. Es muy de agradecer recibir signos de amabilidad inesperadamente.
Me gustan las infusiones. A la cama con una taza de azahar, tila, melisa y hierba luisa. Hasta los nombres son bonitos y sonoros. Azahar, hierba.
Palabras aromáticas por sí solas, sabores tranquilizadores y templados para descansar cuerpo y mente.
Me gusta este color de fondo. Es comestible, dicen.
Me gustan los reencuentros. Abrazos, besos, noticias. Es bonito ver a gente reencontrarse. Es bonito reencontrarse con caras amigas. Abrazarse, besarse, ponerse al día.
Me gusta encender la radio y que estén poniendo una canción que me encanta.
Zappeando con el móvil me encuentro con Betterman, subo el volumen y dejo que la voz de mi Eddie cale. Es que qué voz, mi Eddie...Y qué gran canción, Betterman. Cierro los ojos y mi vecino de mesa me mira raro. Me da igual, no me voy a negar este momento de placer. En dos minutos vuelvo.
[d(^º^)b Sonando: Sobre el oscuro abismo en que te meces, Manolo García (sí es un poco abismal...¡pero allá vamos!]
viernes, 8 de enero de 2010
jueves, 7 de enero de 2010
Exigencia
No está mal ser exigente.
Ser exigente con uno mismo es necesario para poder avanzar hacia las metas que nos proponemos. Aunque hay que ser razonadamente exigente o sino el fracaso por no conseguir lo que queremos será estridente por habernos exigido más de lo posible.
A medida que avanzas en algo, deberías exigirte cada vez más para no estancarte, pero no puedes pretender hacerlo todo perfecto desde el primer momento.
Por ejemplo, si hace dos meses me cuentan que voy a haber creado este rinconcito de mi vida surgiendo de la nada, no me lo hubiera creido...
Pero a partir de un par de semanas de escritura intensa y una experiencia algo extraña me quedé con ganas de seguir redactando y surgió esto.
Al principio me conformaba con cualquier texto con un poco de sentido, sin embargo, ahora sólo publico lo que creo que tienen una forma y un contenido (aunque sean pobres en ocasiones), y a sabiendas de que me leen tres o cuatro personas como mucho.
Pero como tiene que convencerme a mí, ya que estos mensajes en esta botella tienen remite pero no destinatario, me exijo cada vez más y noto poco a poco que me va costando menos expresarme.
Y también hay que ser un poco exigente con lo demás.
Desde que me metí de lleno en cantautores tan buenos, no puedo más que sonreir al escuchar la música de la radio donde riman ''playa'' con ''toalla'' y ''amor'' con ''corazón''.
Cuando compruebas la belleza de ciertos autores, cualquier intento de colocar palabras sin ton ni son es una imitación barata del arte. Ésto puede llegar a deprimir por ver los vanos resultados de los intentos propios de crear algo bonito, o puede motivar a seguir intentando inventar las metáforas que a nadie antes se le ocurrieron o a poner en palabras lo que se te pasa por la cabeza y a veces no es fácil de dar forma.
Y ya que yo considero que lo bueno es lo que a tí te gusta, y no lo que te dicen que ha de gustarte, sigo disfrutando de mi música, mis libros y mi blog. Y si quien lee lo comparte conmigo, encantada.
Suficiente autobombo por hoy.
Y gracias a los comentantes, de corazón, no sabeis que ilusión hace.
[d(o.O)b Sonando: Perfecta, Luis Ramiro (sólo por la primera estrofa, merecería todos los premios que conceden a tantos otros)]
Esas marquitas que hay en tus piernas,
Que te acomplejan si vas sin medias,
Son las estrellas de mi universo,
Las que me guían cuando me pierdo,
Las que me alumbran cuando navego.
Ser exigente con uno mismo es necesario para poder avanzar hacia las metas que nos proponemos. Aunque hay que ser razonadamente exigente o sino el fracaso por no conseguir lo que queremos será estridente por habernos exigido más de lo posible.
A medida que avanzas en algo, deberías exigirte cada vez más para no estancarte, pero no puedes pretender hacerlo todo perfecto desde el primer momento.
Por ejemplo, si hace dos meses me cuentan que voy a haber creado este rinconcito de mi vida surgiendo de la nada, no me lo hubiera creido...
Pero a partir de un par de semanas de escritura intensa y una experiencia algo extraña me quedé con ganas de seguir redactando y surgió esto.
Al principio me conformaba con cualquier texto con un poco de sentido, sin embargo, ahora sólo publico lo que creo que tienen una forma y un contenido (aunque sean pobres en ocasiones), y a sabiendas de que me leen tres o cuatro personas como mucho.
Pero como tiene que convencerme a mí, ya que estos mensajes en esta botella tienen remite pero no destinatario, me exijo cada vez más y noto poco a poco que me va costando menos expresarme.
Y también hay que ser un poco exigente con lo demás.
Desde que me metí de lleno en cantautores tan buenos, no puedo más que sonreir al escuchar la música de la radio donde riman ''playa'' con ''toalla'' y ''amor'' con ''corazón''.
Cuando compruebas la belleza de ciertos autores, cualquier intento de colocar palabras sin ton ni son es una imitación barata del arte. Ésto puede llegar a deprimir por ver los vanos resultados de los intentos propios de crear algo bonito, o puede motivar a seguir intentando inventar las metáforas que a nadie antes se le ocurrieron o a poner en palabras lo que se te pasa por la cabeza y a veces no es fácil de dar forma.
Y ya que yo considero que lo bueno es lo que a tí te gusta, y no lo que te dicen que ha de gustarte, sigo disfrutando de mi música, mis libros y mi blog. Y si quien lee lo comparte conmigo, encantada.
Suficiente autobombo por hoy.
Y gracias a los comentantes, de corazón, no sabeis que ilusión hace.
[d(o.O)b Sonando: Perfecta, Luis Ramiro (sólo por la primera estrofa, merecería todos los premios que conceden a tantos otros)]
Esas marquitas que hay en tus piernas,
Que te acomplejan si vas sin medias,
Son las estrellas de mi universo,
Las que me guían cuando me pierdo,
Las que me alumbran cuando navego.
miércoles, 6 de enero de 2010
Maletas II
''Ahora estoy viviendo en leyendas
ahora estoy pasado de vueltas
y ya me voy, no me entretengas
que me esperan lunas llenas.''
Sí, la maleta viene hasta arriba:
Roscón, chocolate, restos de canapés y ''todo lo que quieras que aquí se nos caduca''.
Empachos varios y ganas de comerme el mundo, empezando por pasado mañana.
Apuntes, muchos apuntes.
Algún libro para estudiar (sin examen académico).
Un disco duro para descargarse Internet enterito.
Ropa que no me he puesto porque casi no he levantado la vista de los folios y ropa con babitas de bebé (y de tía).
Pañuelos, gorros y guantes para combatir esta tiritera.
Pilas cargadas de besos y familia para evitar el cortocircuito que se viene encima.
Unos pendientes estupendos para gustarme un poquito.
Ganas de algo que no sé qué es... sé que no es de estudiar, aunque tal vez sí de aprobar.
Más ganas que otras veces de aprobar (será porque lo veo más difícil que nunca).
Y aunque la casa está tan sola y fría como estos días de atrás, esta llegada ha sido más domingosa que la del día uno...
Ánimo, ánimo, ánimo.
[d(-_-)b Pasado de vueltas, Carlos Chaouen (hoy, no podía ser de otra manera...)]
ahora estoy pasado de vueltas
y ya me voy, no me entretengas
que me esperan lunas llenas.''
Sí, la maleta viene hasta arriba:
Roscón, chocolate, restos de canapés y ''todo lo que quieras que aquí se nos caduca''.
Empachos varios y ganas de comerme el mundo, empezando por pasado mañana.
Apuntes, muchos apuntes.
Algún libro para estudiar (sin examen académico).
Un disco duro para descargarse Internet enterito.
Ropa que no me he puesto porque casi no he levantado la vista de los folios y ropa con babitas de bebé (y de tía).
Pañuelos, gorros y guantes para combatir esta tiritera.
Pilas cargadas de besos y familia para evitar el cortocircuito que se viene encima.
Unos pendientes estupendos para gustarme un poquito.
Ganas de algo que no sé qué es... sé que no es de estudiar, aunque tal vez sí de aprobar.
Más ganas que otras veces de aprobar (será porque lo veo más difícil que nunca).
Y aunque la casa está tan sola y fría como estos días de atrás, esta llegada ha sido más domingosa que la del día uno...
Ánimo, ánimo, ánimo.
[d(-_-)b Pasado de vueltas, Carlos Chaouen (hoy, no podía ser de otra manera...)]
martes, 5 de enero de 2010
A la cama
''Son cuatro acordes y no me sé más,
son mil desiertos para no tener sed,
son cuatro noches con sedantes para dormir
y con fármacos por la mañana para conseguir''
Cuatro acordes, Carlos Chaouen
son mil desiertos para no tener sed,
son cuatro noches con sedantes para dormir
y con fármacos por la mañana para conseguir''
Cuatro acordes, Carlos Chaouen
Estos días no me quiero acostar porque me duermo enseguida y ya se hace mañana y hay que volver a los libros y a los agobios. Estoy agotada y si no duermo necesitaré seis cafés en vez de tres para rendir, pero no puedo evitar la sensación de que dormir es dejar de vivir, (al igual que estudiar).
Es una idea que solo me asalta en exámenes.
Inquietante cuanto menos...
''Mi sombra está cansada de ser yo, pidió su independencia y se la di.''
domingo, 3 de enero de 2010
Dedicatoria a la Nada
Hoy quiero escribir diciendo nada,
a la salud de quien no me vino a buscar a la salida,
de las horas que dejé de leer poesía,
y de las canas que aún no tengo.
Quiero brindar por el tiempo perdido y jamás buscado,
por los ombligos no explorados,
por la luz oscura
y las pupilas que no pudo dilatar.
Escribo en la Olivetti extinta antes de mi nacimiento
para los que no me esperaron en la estación,
para los que sólo vi en sueños,
y para los rostros que ya no recuerdo.
Por los versos que ya no podré componer,
los lenguajes inexplorados,
y las canciones rellenas de belleza.
Y sobre todo,
por la inspiración ajena
que hace el mundo un poco más bello
y el equipaje menos pesado.
''En la vida hace falta solamente estar vivo''
(d(·_·)b Sonando: Si fuera yo, Carlos Chaouen (sin él mis días tendrían menos sentido, al menos poéticamente hablando)]
a la salud de quien no me vino a buscar a la salida,
de las horas que dejé de leer poesía,
y de las canas que aún no tengo.
Quiero brindar por el tiempo perdido y jamás buscado,
por los ombligos no explorados,
por la luz oscura
y las pupilas que no pudo dilatar.
Escribo en la Olivetti extinta antes de mi nacimiento
para los que no me esperaron en la estación,
para los que sólo vi en sueños,
y para los rostros que ya no recuerdo.
Por los versos que ya no podré componer,
los lenguajes inexplorados,
y las canciones rellenas de belleza.
Y sobre todo,
por la inspiración ajena
que hace el mundo un poco más bello
y el equipaje menos pesado.
''En la vida hace falta solamente estar vivo''
(d(·_·)b Sonando: Si fuera yo, Carlos Chaouen (sin él mis días tendrían menos sentido, al menos poéticamente hablando)]
sábado, 2 de enero de 2010
Dos
Cómo meter el contenido de una piscina olímpica en una botella de medio litro:
Suicidándote social y familiarmente.
Poniendo y quitando la calefacción diez veces en un mismo día (consecuencia de no coger temperatura estable).
Dándote cuenta de que llevas cinco minutos mirando la rotonda por la ventana, tratando de averiguar la salida que tomarán los coches.
Escuchando rock and gol, radio 3, rock and gol, radio 3, rock and gol, radio tres, diez horas al día.
Repasando temas que ya te estudiaste y de los que no recuerdas una palabra.
Haciendo fotos a las burbujas que se han creado en tu vaso de agua.
Dándote cuenta de que es sábado y el resto del mundo vivirá, no como tú.
Sabiendo que dos mil quinientos metros cúbicos no son quinientos centilitros, y que tu cerebro jamás podrá albergar semejante información simultáneamente.
Pensando en que harás dentro de dos meses, cuando acabe la pesadilla.
Resumiendo los esquemas y haciendo esquemas de los resúmenes.
Siendo consciente de que esos dos meses son suficientes para volver a alguien completamente loco.
Inventando rimas con nombres de fármacos.
Diciéndote continuamente que esto ya lo memorizaras en el último repaso (lo que será imposible, claro está).
Agradeciendo a los dioses que tengas que salir a la compra para ver humanos.
Renunciando a presentarte a exámenes, a cinco días de empezar.
Viendo pasar los minutos, las horas, los días y seguir con la sensación de que no aprobarás ni una.
[d(`.`)b Sonando: Debaser, Pixies (estos días debería escuchar música que incitara menos a la autodestrucción, rebanar globos oculares y demás, pero me encanta esta canción...)]
viernes, 1 de enero de 2010
Cero uno del cero uno del uno cero
El 1 de enero siempre es un día estúpido.
Para empezar porque amanece a horas extrañas, nunca se hace nada productivo y se emplea en sobrevivir a la resaca con mayor o menor éxito.
También se supone que es un día para hacer balances y propósitos, analizar y felicitar, dar las gracias a los que han estado ahí, etc, etc, etc.
Pero no quiero nada de eso, no tengo tiempo, ni ganas, ni quiero hacer lo que se supone.
Yo lo único que tengo es una montaña de apuntes en la maleta y un frío horrible que entra por un huequito de la cuerda de la persiana, justo encima de mi cabeza (por no tener, no tengo ni resaca, aunque sí grandes momentos de ayer.)
Es el primer uno de enero que viajo de mi vida, y me vengo para buscar unos aprobados en la soledad más absoluta. Viniendo de tanto ruido, me siento sorda en este retiro espiritual tan raro. Más me vale encontrarlos para justificar(me) la huida de un hogar superpoblado estos días.
Sin embargo, empecé el año con una canción de siempre que no tiene nada que ver, o quizá en el fondo sí esté relacionada con esos propósitos que había dicho que no haría... No me gustan los posts-querido diario, pero hoy me lo pedia el cuerpo.
Yo que sé, que me estoy liando, pese a haber comprobado que existe, el primer día del año no es bueno para las reflexiones.
El vídeo no tiene desperdicio:
''I want to be the one to walk in the sun
oh girls they want to have fun''
Y ya que este post es tan inconexo, lo redondearé con un celebritis:
CYNDI LAUPEEEEEEEEEEEEEEEEERL! (cuánto bien ha hecho la laca Nelly)
:)
¡Ah! Y tres veces sonó Insurrección anoche.
Para empezar porque amanece a horas extrañas, nunca se hace nada productivo y se emplea en sobrevivir a la resaca con mayor o menor éxito.
También se supone que es un día para hacer balances y propósitos, analizar y felicitar, dar las gracias a los que han estado ahí, etc, etc, etc.
Pero no quiero nada de eso, no tengo tiempo, ni ganas, ni quiero hacer lo que se supone.
Yo lo único que tengo es una montaña de apuntes en la maleta y un frío horrible que entra por un huequito de la cuerda de la persiana, justo encima de mi cabeza (por no tener, no tengo ni resaca, aunque sí grandes momentos de ayer.)
Es el primer uno de enero que viajo de mi vida, y me vengo para buscar unos aprobados en la soledad más absoluta. Viniendo de tanto ruido, me siento sorda en este retiro espiritual tan raro. Más me vale encontrarlos para justificar(me) la huida de un hogar superpoblado estos días.
Sin embargo, empecé el año con una canción de siempre que no tiene nada que ver, o quizá en el fondo sí esté relacionada con esos propósitos que había dicho que no haría... No me gustan los posts-querido diario, pero hoy me lo pedia el cuerpo.
Yo que sé, que me estoy liando, pese a haber comprobado que existe, el primer día del año no es bueno para las reflexiones.
El vídeo no tiene desperdicio:
''I want to be the one to walk in the sun
oh girls they want to have fun''
Y ya que este post es tan inconexo, lo redondearé con un celebritis:
CYNDI LAUPEEEEEEEEEEEEEEEEERL! (cuánto bien ha hecho la laca Nelly)
:)
¡Ah! Y tres veces sonó Insurrección anoche.
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