miércoles, 26 de enero de 2011

Ojalá

Ojalá encontrara, pero no para dejar de buscar.

Ojalá no nieve, y me traiga el olor a mar en la piel.

Ojalá pudiera dejar de decir ojalá.

Ojalá, del árabe aw šá lláh, ''si Dios quiere''.


Es una palabra tan vacía como poética.
Me pregunto qué sentido tiene desear a discreción, sin orden ni concierto.
Anhelar sentada al verlas venir, entumecida por el frío y el sedentarismo que me invaden a partes iguales.


Me consume la espera a la sombra, me pueden las conjeturas y las expectativas.

Ojalá supiera que pedirle al destino.




así empieza un nuevo día
mojándome a pleno sol,
así empieza una canción
rescatada del olvido...


martes, 25 de enero de 2011

Camerino



Gracias Ninfa Esférica.
Por las fotos, por la crónica, por hacer del concierto algo aún más especial...pero también por todo lo demás.
Porque los dos años transcurridos entre Chaouen y Chaouen han marcado una etapa en la cual tú has estado en mi camerino y has sido protagonista.
(...)

No quieres decirme adiós, pues bien, no lo hagamos.
Te espero (creo que sabes en qué aduana) y te quiero a rabiar.



Foto: Camerino de la Sala Clamores, Madrid 15/01/11

sábado, 22 de enero de 2011

Gaudeamus igitur

Alegrémonos pues,
mientras seamos jóvenes.
Tras la divertida juventud,
tras la incómoda vejez,
nos recibirá la tierra.


El himno de los estudiantes sonará mañana.

Santifica a la patria, a los que la dirigen, a la sociedad, a los profesores, a la sabiduría.
Maldice a la tristeza, al diablo, al odio. Todos juntos y revueltos.

Es irónico que se cante ahora, con ese aire triunfal que despierta la nostalgia recordando la brevedad de la vida, en vez de en cualquier otro momento de los últimos años.




El coro de Salamanca, en Anaya.
De todas las versiones que hay, esta es la que peor se ve y se oye, pero esa plaza tiene algo inmortal que hace que no se olvide, semper sint in flore.


Ubi sunt qui ante nos
in mundo fuere?
Vadite ad superos,
transite ad inferos,
ubi iam fuere

viernes, 21 de enero de 2011

Salud y versos

Y llegó él. E hizo verdad la música.

A solas con su guitarra primero.
Nos puso el corazón en bandeja para darle el primer bocado.
Y lloramos.

Cajón y piano después, desgranando una a una.
Pintando de azul los neones de la sala.
Y cantamos.

Pausa. Para fumar o aterrizar.
Las nuevas, las primeras, las conocidas.
Cigarro sobre las tablas.
Y reímos.


Pretendido adiós.
Recuento. -Tocaría siete horas.- (Escucharíamos siempre).
Y aplaudimos.


Viniendo se despidió, sembrando se fue.
Y volvimos a llorar.
Y a temblar, y a reír, y a vivir.


Las gracias entregadas en mano.
Y los pulmones llenos.


Salud y versos.




http://www.youtube.com/watch?v=vBiP4jTZQGI

miércoles, 19 de enero de 2011

Música

Una armónica es fácil de llevar. Sácala del bolsillo de la cadera, dale contra la palma para sacudir la porquería y pelusas del bolsillo y hebras de tabaco. Ahora está preparada. Puedes hacer cualquier cosa con una armónica: tono único tenue, de lengüetas, o acordes o melodía con acordes rítmicos. Puedes modelar la música con las manos curvadas, haciéndola gemir y llorar como gaitas, haciéndola llena y redonda como un órgano, haciéndola tan aguda y amarga como los caramillos de las colinas. Y puedes tocar y volvértela a guardar en el bolsillo. Y al tocar, vas aprendiendo trucos nuevos, formas nuevas de modelar el tono con las manos, de afinar el tono con los labios, y nadie te enseña. Vas tanteándola, a veces solo en la sombra, al mediodía, a veces a la puerta de la tienda después de la cena cuando las mujeres están fregando. Tu pie golpea suavemente la tierra. Tus cejas suben y bajan al ritmo. Y si la pierdes o la rompes, pues no es una gran pérdida. Te puedes comprar otra por veinticinco centavos.

Una guitarra es algo más preciado. Hay que aprender a tocarla. Los dedos de la mano izquierda deben tener las yemas callosas. El pulgar de la derecha un callo enorme. Estirar los dedos de la mano izquierda, estirarlos como patas de araña para ponerlos en los trastes.
Ésta era la de mi padre. No era más grande que un insecto la primera vez que me mostró un acorde de Do. Y cuando aprendí a tocar tan bien como él, apenas volvió a tocar. Solía sentarse a la puerta, a escuchar y seguir el ritmo con el pie. Si yo intentaba algo nuevo él fruncía el ceño con ferociad hasta que lo sacaba y luego se volvía a acomodar y asentía. Toca, solía decir. Toca algo bonito. Es una buena guitarra. Mira lo gastada que está la caja. Hay millones de canciones que gastaron la madera y la ahuecaron. Algún día se encogerá como un huevo. Pero no se le pueden poner parches ni preocuparla de ninguna forma porque se desafinará. Tócala al atardecer, y hay uno que toca la armónica en la tienda de al lado. Quedan muy bien a la vez.

El violín es raro, difícil de aprender. No hay trastes ni maestros.
Escucha simplemente a un viejo e intenta cogerlo. No te dirá como doblar. Dice que es un secreto. Pero yo le observé. Así es como lo hace.
Agudo como el viento, el violín, rápido y nervioso y agudo.
Este violín no es gran cosa. Pagué dos dólares por él. Dice uno que hay violines de cuatrocientos años y que se vuelven añejos como el whisky. Dice que cuestan mil o sesenta mil dólares. Yo no sé. Parece mentira. Vaya cabrón de violín, ¿eh?, áspero. ¿Quieres bailar? Frotaré bien el arco con colofonia. ¡Así! Ahora sí que va a chillar. Se oirá a una milla de distancia.

...

Las uvas de la ira, John Steinbeck 1939



[d(o.o)b Sonando: The Ghost of Tom Joad, Bruce Springsteen]

sábado, 15 de enero de 2011

Deuda

Tengo dos cosas pendientes, darte un beso y dos bocados...

En realidad lo que tengo es una deuda enorme.
Tan grande como su música.
Le debo cada una de sus metáforas.



Espérame Carlos.
Que ya llego para darte, al menos, las gracias.





Si fuera luz sólo daba en tu cara
para que todos supieran mirar
No hay mejor modo de no deber nada
que dando todo lo que haya que dar.

Si fuera dios sólo haría tu imagen
Una y mil veces por verte crecer
Quiero que seas mi único equipaje
Y tus bostezos el amanecer.



[...Suspiro]

miércoles, 12 de enero de 2011

Chaouen

Dos años después, volvemos a Él.
Muchas horas pegada a sus versos, muchas de sus canciones en los Retales.
Muchos momentos con su banda sonora.

Creo que voy a estar llorando todo el concierto.
La piel a tiras, la emoción a flor de bulevar.


Yo tampoco me canso.
Dos días.

martes, 11 de enero de 2011

Objetos

Ahí va mi infancia, entre hojas de cambio y una bolsa con tesoros.
Mis tazos, mi plastilina, mi estuche rosa.

Ahí va mi adolescencia. Los apuntes de filo, los cuadernos de mate, los textos de inglés.
Quedan las agendas, los diarios, las cartas, las fotos.

Mi juventud está en una docena de archivadores definitivos rotulados de colores.

Aparecen las postales, las direcciones de gente que se diluyó.
Los libros que leía, los regalos que me hicieron, las cintas que heredé, la ropa que usaba.


El equilibrio entre lo que queda y lo que fue.
El sudor y las lágrimas en folios que darán lugar a cajas de cereales o a envases de papel.
La muñeca que descansará triturada en un vertedero, ya va descolorida.
El jersey que, tal vez, use alguien a miles de kilómetros.

Si abrir cajones es desempolvar recuerdos, me pregunto si tirar objetos es condenar a esos recuerdos al olvido.
La memoria se gasta de no usarla y acaban por desaparecer las tardes al sol, las tardes de lluvia, las tardes de tormenta y cumpleaños.


Generar nuevos recuerdos es inevitable por necesidad.
La memoria pide a gritos ser constantemente renovada.
Los emprendedores luchan por llenar las estanterias para después volverlas a vaciar.


Y a mí me está quedando una habitación con demasiado hueco.


Prometer es empeñar el futuro,
desear es no vivir el presente,
olvidar es despreciar el pasado,
y vivir es contestar lo de siempre.


[d(L.L)b Sonando: Loca, Carlos Chaouen (en cuatro días en directo...qué nervios)]

sábado, 8 de enero de 2011

Saldo

Rebajas.
Ropa.
Visa.
Perchas.
Tantos por ciento.
Cantidades ingentes de gente.


Relancemos la economía entre todos.
Volvámonos locos.
Consumamos.



Olvidemos la realidad que no nos gusta.
A la mierda con el consumo responsable, con el umbral de la pobreza, con la crisis de los que de verdad pagan la crisis.

Gastemos, hermanos, que estamos de saldo.


[d(O=O)b Sonando: Older Chests, Damien Rice]

miércoles, 5 de enero de 2011

A SS.MM.

Queridos Reyes,
espero que este año traiga tanto y tan bueno que a vosotros sólo os pido una cosa. Es un gran encargo, y supongo que valorareis lo bien que me he portado.

Que dentro de 365 días siga habiendo doce zapatos en mi salón.
Botazas y zapatones, patucos y zapatitos.


Lo que dejeis dentro, en realidad, es secundario.

lunes, 3 de enero de 2011

Hope




Desde mucho, mucho antes del anuncio de colonia...existía esta canción.
Desde hace mucho, mucho tiempo, sus estrofas se clavan en mi carne, una a una.

Cada palabra desgarra, ahonda, hiere, angustia.
Cada verso desempolva los terrores más profundos, tristemente no infundados.
Vuelca el corazón y lo deja desnudo, sangrante.

Algo que no se nombra lo devasta todo.


Sin embargo, su belleza tiene algo adictivo, masoquista incluso.
Y de nuevo, llega en el punto exacto.
Alegría, pero con un toque agrio de puertas para adentro, que crece al saber de qué modo carece de sentido, y se retroalimenta de mi fría racionalidad.


Después, huye.
Y vuelve la calma.






S_ _ _ _ _ _

domingo, 2 de enero de 2011

Reconstrucción

Es el mejor momento,
sentir, cambiar de nombre tantas cosas
y olvidar algunas caras
en el cementerio del pasado.

Es el mejor momento,
reconocer, sentir a veces tanto miedo,
y entender que justamente
ése es el gesto más valiente.



Foto: Málaga, Septiembre 2010
[d(n_n)b Sonando: Reconstrucción, Xoel López]